Empresas de base tecnológica: abriendo nuevo caminos
En la actualidad, existe un gran consenso a la hora de plantear como una necesidad la puesta en marcha de iniciativas y estrategias, tanto públicas como privadas, para la generación, difusión y aplicación práctica, y cuando sea posible, empresarial, de nuevo conocimiento e innovación. Según el Informe Cotec 2008, “la evolución que ha experimentado el sistema español de innovación en la última década permite poder empezar a considerarlo como una herramienta de competitividad”. Nos encontramos ante circunstancias sociales, económicas, tecnológicas y de producción en nuestro país y, por supuesto, en nuestra comunidad autónoma, que debemos potenciar y transformar en oportunidades para enfrentarnos con éxito a la evolución de la economía a nivel mundial. Uno de los elementos fundamentales para no perder el ritmo en el crecimiento empresarial y competitivo del resto de regiones y países desarrollados pasa por considerar el espíritu emprendedor como uno de los pilares básicos sobre los que gire una parte importante de las políticas públicas.
En este caso, hablamos de espíritu emprendedor en los centros de formación, en la Universidad, en los grupos investigadores y, cómo no, en las empresas ya consolidadas y con un bagaje de experiencia exportable a cada uno de sus equipos de trabajo, que dé lugar a “organizaciones empresariales productoras de bienes y servicios, comprometidas con el diseño, desarrollo y producción de nuevos productos y/o procesos de fabricación innovadores, a través de la aplicación sistemática de conocimientos técnicos y científicos (Office of Technology Assessment, 1992)”. Estas iniciativas empresariales de base tecnológica, fruto del trabajo en colaboración de la empresa privada, las universidades y el sector público, suponen el incremento y la regeneración del tejido empresarial, y una garantía de competitividad en el futuro, en un mercado cada vez más global, donde la innovación tecnológica se ha convertido en una necesidad y actúa como factor limitante hacia los potenciales competidores y hacia la supervivencia para aquellas empresas que no incorporan dicho conocimiento.